La “spice” pija ha protagonizado un nuevo desplante. En esta ocasión, los afectados fueron sus propios seguidores, que esperaban verla promocionar su línea de ropa, dVb. Sin embargo, rehusó participar a última hora en un acto que se iba a desarrollar en una tienda de Los Ángeles, provocando la indignación general y las críticas del propietario de la boutique Kitson.

Fraser Ross, el dueño del establecimiento, declaró estar “luchando” con el entorno de la mujer del futbolista para que pueda contentar a diseñadores y simpatizantes. “Ella vive aquí, así que debería venir a atender a sus fans”, lamentó Ross.

La portavoz de la ya ex cantante justifica la ausencia de Victoria alegando a que, con tres niños a su cargo, carece de tiempo para visitar todas las tiendas que quisiera. “Todos los distribuidores del mundo piden firmas y es imposible visitar cada establecimiento”, señaló esta fuente.

A las últimas críticas se suman también los reproches del sector de la moda, que ven en Victoria como uno de los últimos y muchos ejemplos de metidos a diseñadores, según informaciones de “Music-News”. Estas críticas se han hecho especialmente patentes después de que la ex “spice” haya aparecido en la portada de la edición británica de la revista Vogue, tradicional paradigma del estilo y de la moda seria, pero que ha dejado un hueco a esta “bailarina con modesto talento a quien le gusta la ropa y ha tenido la suficiente suerte de diseñar su propia línea”, según una de las muchas afirmaciones.