La reina de Inglaterra es un personaje de mucho peso en el mundo de la prensa rosa. Se podría decir que ella es la auténtica Reina del Chismorreo. Y siendo una persona tan controvertida de cara al público, no podía ser de otra manera de cara a su vida íntima. La revista Us Weekly ha publicado una lista de cosas que la monarca odia a muerte. Así que si alguno de vosotros o vosotras tenéis prevista en breve una audiencia en el palacio de Buckingham, pues tomad nota.
Patatas: no se sirven nunca cuando la reina come o cena en solitario.
Sopas: Isabel II las detesta.
Niños en la mesa: el comedor no es un lugar para niños que todavía no saben comportarse.
Trajes de tres piezas: solo los pueden usar sus lacayos.
Palabra «pregnant» (embarazda): Su Majestad considera esta palabra muy vulgar y prefiere utilizar «in the family way», o sea algo así como «estar en estado de buena esperanza».
Cuando tocan a sus perros: la reina Isabel II pierde los nervios cuando alguien intenta acariciar a sus perros de raza corgi.
Usuarios de los diccionarios: la gente que utiliza los diccionarios cuando resuelve crucigramas hacen trampa, según Su Majestad.
Hombres con shorts: los hombres deben llevar solo y exclusivamente pantalones largos.
Instrumentos desafinados: la reina odia oír las disonancias.
Misas largas: las misas tienen que durar como máximo 12 minutos y ni un segundo más.
El tintineo de los cubitos de hielo: la reina utiliza solamente el hielo redondo, que no produce este sonido.
Las pajaritas falsas: Su Majestad es capaz de distinguir una pajarita falsa desde los 20 pasos.
Ahora solo falta averiguar qué es lo que le gusta a la reina Isabel II para poder decir que estamos preparados al 100% para una visita la palacio de Buckingham.