Esto es lo que afirmaba ayer por la noche un colaborador habitual de superfamosos.com mientras deleitábamos con los postres en un conocido restaurante madrileño. No se asusten con el titular y dejen que me explique antes de que conecten el televisor intentando corroborar la notica…

De todos es sabido que la Princesa de Asturias ha sido sometida a una septorrinoplastia (un tipo de operación estética) por recomendación expresa de los médicos de la Casa Real.

Pues bien, mi compañero afirmaba que Letizia, con su nueva nariz, no es la misma Letizia que cautivó a Felipe de Borbón. Dice que no tiene nada que ver con la divorciada periodista (presentadora de telediarios en Española) que sorprendió a un país consiguiendo llevar al altar al Príncipe, quien pensábamos acabaría siguiendo la estela de Alberto de Mónaco (eterno soltero y amante de la dolce vita)

Mi amigo insistía en que la Princesa, con su cambio de imagen, ha matado a la Letizia que todos conocíamos y ha nacido, una nueva Letizia Ortiz (version 2.0) totalmente desconocida para la opinión pública.

Yo no salía de mi asombro, independientemente de lo cambiada que estuviera con su nueva imagen Letizia, por descontado, seguiría siendo la misma persona y por tanto, no había lugar para mayor discusión. Pero me mostró unas fotografía de su primera aparición pública tras la operación (acudió al hospital de La Paz para visitar a los heridos del accidente de Spanair) y tuve que darle la razón.

Su rostro, con exceso de maquillaje, mostraba las secuelas de la intervención, con unos pómulos algo hinchados y pequeños moratones en las orejas. Ese aspecto le hacía parecer ligeramente “más rellenita” lo que disimulaba su característico mentón. Casi me caigo de la silla, ¡esa persona no era Letizia Ortiz!

Tomando ya unas copas incluso llegue a colaborar con él para conjeturar con los motivos que habían llevado a la Casa Real a buscar una sustituta de urgencia para la Princesa (ya que esa persona no parecía ser Letizia Ortiz).

Cuando ya empezaba a creerme una conspiración (digna de película de ) me enseño otra instantánea de la agencia Reuters, publicada por otros medios, y pude ya tranquilizarme. Al final no había sido para tanto y Letizia Ortiz seguía siendo (y pareciendo) Letizia Ortiz.

La verdad es que le favorece el nuevo look y se haya “tocado” o no el mentón (ahora esa es nuestra nueva polémica) debería engordar algún kilito para conseguir unos rasgos más redondeados en la cara ¿no os parece?